I know it’s hard to remember
The people we used to be
It’s even harder to picture
That you’re not here next to me
jueves, 21 de junio de 2012
miércoles, 20 de junio de 2012
Felicidad. Nadie sabe exactamente definirlo. Yo tampoco. Para mí la felicidad, hoy, fue algo inesperado. Probablemente cualquiera que conociera la causa de mi felicidad no la entendería y mucho menos la compartiría. Pero hoy me voy a dormir feliz solo por haber logrado sacarle una sonrisa a alguien con una creación mia. Algo sacado de mi, hizo sonreír a una persona a la que quiero. Esa sonrisa, hizo mi día y hasta, probablemente, haga mi semana. Gracias a vos por regalarme esa sonrisa y darme el envión para seguir plasmando mis ideas en un papel y, si tengo suerte, seguir robando sonrisas. Quiero coleccionarlas y cada vez que me sienta sola, poder abrir el frasco y acordarme de que, la causa de esas sonrisas, fui yo.
domingo, 3 de junio de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
—Mi reliquia...
¿Es eso lo único que le importa? Le susurro con brusquedad:
—Está en tu patio. Enterrada debajo de las neorrosas. Solo tiene que desenterrarla.
—La reliquia no me importa—dice, y aunque sigue sin tocarme, el fuego de sus ojos me abrasa—. No he dormido en toda la noche pensando que podría haberte metido en un lío. Me importas tú.
¿Es eso lo único que le importa? Le susurro con brusquedad:
—Está en tu patio. Enterrada debajo de las neorrosas. Solo tiene que desenterrarla.
—La reliquia no me importa—dice, y aunque sigue sin tocarme, el fuego de sus ojos me abrasa—. No he dormido en toda la noche pensando que podría haberte metido en un lío. Me importas tú.
jueves, 19 de abril de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
jueves, 23 de febrero de 2012
Saber jugar a la pelota. Saber nadar. Saber silbar. Saber chasquear los dedos. Saber cocinar algo sin que me quede con gusto a comida hecha con productos vencidos. Saber sobre calles y no perderme cada vez que me alejo un par de cuadras de Parque Chacabuco City Rockers. Saber tomar helado sin hacer un enchastre. Saber lavar la ropa sin hacer que cada prenda pierda su color original. Saber hacer las cosas que sabe hacer la gente normal.
Entender que la gente crece. Entender que no todo siempre sale como uno quiere. Entender que para entendernos todavía nos falta bastante por recorrer. Entender "que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno". Entender que más de una vez te vas a equivocar y que eso no significa que lo hagas con mala intención. Entender todas esas cosas que entiende la gente normal.
Creer que todo va a salir bien cuando mi instinto natural me dice todo lo contrario. Creer que para algún Día de los Enamorados voy a poder regalarte eso que se me ocurrió a las pocas horas de haberte conocido. Creer que puede ser para siempre, aunque sea por un rato. Creer que envejecer no es tan mala idea si lo voy a hacer con vos al lado. Creer en todas esas cosas que cree la gente normal.
Poder no tener vértigo arriba de una silla. Poder ir a hacer las compras y atenerme a lo que dice la lista y no llenar el changuito de pelotudeces para que después me putees. Poder escuchar las bandas que te gustan sin preguntarte si de bebé te caíste de los brazos de alguien golpeándote la cabeza fuertemente para creer que la música que escuchás está buena. Poder parecerme menos a Forest Gump cada vez que aparece tu vieja. Poder quererte sin preocuparme de que sea demasiado. Poder decirte que sos lo mejor que me pasó en la vida sin que se me cierre el pecho y ponga cara de que me voy a morir porque me cuesta tanto expresarme (a pesar de que eso te resulte tierno). Poder no vivir con el constante pánico de que un día digas "hasta acá llegué". Poder hacer las cosas que hace la gente normal.
Siempre quise tener una vida fuera de la media. Morir a los 27 y haber dejado un legado era lo ideal. La gente extraordinaria muere a esa edad. Pero un día llegaste e impregnaste mi vida de una casa grande, un auto familiar, hijos, mascotas y un trabajo con horarios fijos para confundirme y hacerme creer que ser normal no está del todo mal. Que quizás esperarte en casa con la comida hecha me alcance para ser feliz. Que quizá ser extraordinario sólo para vos sea todo lo que necesito.
Entender que la gente crece. Entender que no todo siempre sale como uno quiere. Entender que para entendernos todavía nos falta bastante por recorrer. Entender "que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno". Entender que más de una vez te vas a equivocar y que eso no significa que lo hagas con mala intención. Entender todas esas cosas que entiende la gente normal.
Creer que todo va a salir bien cuando mi instinto natural me dice todo lo contrario. Creer que para algún Día de los Enamorados voy a poder regalarte eso que se me ocurrió a las pocas horas de haberte conocido. Creer que puede ser para siempre, aunque sea por un rato. Creer que envejecer no es tan mala idea si lo voy a hacer con vos al lado. Creer en todas esas cosas que cree la gente normal.
Poder no tener vértigo arriba de una silla. Poder ir a hacer las compras y atenerme a lo que dice la lista y no llenar el changuito de pelotudeces para que después me putees. Poder escuchar las bandas que te gustan sin preguntarte si de bebé te caíste de los brazos de alguien golpeándote la cabeza fuertemente para creer que la música que escuchás está buena. Poder parecerme menos a Forest Gump cada vez que aparece tu vieja. Poder quererte sin preocuparme de que sea demasiado. Poder decirte que sos lo mejor que me pasó en la vida sin que se me cierre el pecho y ponga cara de que me voy a morir porque me cuesta tanto expresarme (a pesar de que eso te resulte tierno). Poder no vivir con el constante pánico de que un día digas "hasta acá llegué". Poder hacer las cosas que hace la gente normal.
Siempre quise tener una vida fuera de la media. Morir a los 27 y haber dejado un legado era lo ideal. La gente extraordinaria muere a esa edad. Pero un día llegaste e impregnaste mi vida de una casa grande, un auto familiar, hijos, mascotas y un trabajo con horarios fijos para confundirme y hacerme creer que ser normal no está del todo mal. Que quizás esperarte en casa con la comida hecha me alcance para ser feliz. Que quizá ser extraordinario sólo para vos sea todo lo que necesito.
martes, 24 de enero de 2012
viernes, 20 de enero de 2012
sábado, 14 de enero de 2012
Encontrar a Dios, significa seguir buscándolo, ¿por qué quién puede decir ya conozco a Dios? ¿Ya lo viví completamente? Dios es diverso e infinito, se manifiesta de distintas maneras. Hay tantas maneras de experimentarlo: ya sea misionando, ya sea orando, ya sea alabando, ya sea en lo cotidiano, en distintos retiros, encuentros.
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