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lunes, 28 de octubre de 2013
lunes, 16 de septiembre de 2013
domingo, 1 de septiembre de 2013
viernes, 30 de noviembre de 2012
domingo, 16 de septiembre de 2012
lunes, 14 de mayo de 2012
sábado, 5 de mayo de 2012
martes, 1 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
—Mi reliquia...
¿Es eso lo único que le importa? Le susurro con brusquedad:
—Está en tu patio. Enterrada debajo de las neorrosas. Solo tiene que desenterrarla.
—La reliquia no me importa—dice, y aunque sigue sin tocarme, el fuego de sus ojos me abrasa—. No he dormido en toda la noche pensando que podría haberte metido en un lío. Me importas tú.
¿Es eso lo único que le importa? Le susurro con brusquedad:
—Está en tu patio. Enterrada debajo de las neorrosas. Solo tiene que desenterrarla.
—La reliquia no me importa—dice, y aunque sigue sin tocarme, el fuego de sus ojos me abrasa—. No he dormido en toda la noche pensando que podría haberte metido en un lío. Me importas tú.
sábado, 7 de enero de 2012
—Dime qué es lo que quieres.
Malcolm la cogió por la muñeca y entrelazó los dedos con ella.
—Quiero pasar la vida contigo y ahora estoy copiando a Jack y a Del... más o menos. Quiero empezar una nueva vida porque se trata de ti, Parker. Eres tú, tú lo eres todo. Quiero que lo nuestro sea sólido. Quiero, y ahora esto es de mi cosecha, hacerte promesas y mantenerlas. Te amo y prometo amarte durante toda mi vida.
Malcolm soltó el aire.
—¿Qué dices a eso?
—¿Qué digo a eso? Digo que sí.—Mareada de felicidad, Parker rió a carcajadas y le apretó las manos—. Sí, Malcolm, tenemos que hacerlo.
—Creía que Carter era hoy el hombre con más suerte del mundo. Pero acaba de bajar al segundo puesto.
Malcolm la cogió por la muñeca y entrelazó los dedos con ella.
—Quiero pasar la vida contigo y ahora estoy copiando a Jack y a Del... más o menos. Quiero empezar una nueva vida porque se trata de ti, Parker. Eres tú, tú lo eres todo. Quiero que lo nuestro sea sólido. Quiero, y ahora esto es de mi cosecha, hacerte promesas y mantenerlas. Te amo y prometo amarte durante toda mi vida.
Malcolm soltó el aire.
—¿Qué dices a eso?
—¿Qué digo a eso? Digo que sí.—Mareada de felicidad, Parker rió a carcajadas y le apretó las manos—. Sí, Malcolm, tenemos que hacerlo.
—Creía que Carter era hoy el hombre con más suerte del mundo. Pero acaba de bajar al segundo puesto.
—Calla y escúchame. Diste un giro a nuestra relación, y eso me tomó por sorpresa. No lo lamento; es más, tendría que darte las gracias. No sé si en el pasado fuiste la única—repitió Del—, pero ahora sí lo eres, lo serás mañana, el mes próximo y el año que viene. Serás la única durante toda mi vida.
—¿Qué?
—Ya me has oído. ¿Quieres que te lo diga más claro? Eres tú.
—¿Qué?
—Ya me has oído. ¿Quieres que te lo diga más claro? Eres tú.
miércoles, 4 de enero de 2012
—¿Crees que me conoces bien?
Sonriendo, Emma parpadeó para desprenderse de las lágrimas.
—Bastante bien.
—¿Te pediría que te casaras conmigo si no estuviera seguro?
—No. No lo harías. ¿Me conoces bien tú a mí, Jack?
—Bastante bien.
Emma se acercó a sus labios y paladeó el momento de alegría.
—Entonces ya sabes la respuesta.
Sonriendo, Emma parpadeó para desprenderse de las lágrimas.
—Bastante bien.
—¿Te pediría que te casaras conmigo si no estuviera seguro?
—No. No lo harías. ¿Me conoces bien tú a mí, Jack?
—Bastante bien.
Emma se acercó a sus labios y paladeó el momento de alegría.
—Entonces ya sabes la respuesta.
martes, 3 de enero de 2012
—Quiero pasar el resto de mi vida contigo, Mackensie.
—Y yo te pido que me lo pidas.
Carter le rozó la frente con los labios.
—Amo tu cara y tus manos—le dijo él antes de besarle las palmas—. Cómo te mueves cuando tienes la cámara en la mano, el modo en que curvas la espalda cuando estás inclinada sobre el ordenador. Conservo docenas de imágenes, retratos y momentos tuyos. Los tengo grabados en la cabeza, en el corazón. Quiero otra vida para disfrutarlos. Cásate conmigo.
—Y yo te pido que me lo pidas.
Carter le rozó la frente con los labios.
—Amo tu cara y tus manos—le dijo él antes de besarle las palmas—. Cómo te mueves cuando tienes la cámara en la mano, el modo en que curvas la espalda cuando estás inclinada sobre el ordenador. Conservo docenas de imágenes, retratos y momentos tuyos. Los tengo grabados en la cabeza, en el corazón. Quiero otra vida para disfrutarlos. Cásate conmigo.
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