—¿Qué habrá al otro lado, Popo? ¿Crees que hay vida después de la muerte?
—Es una posibilidad, pero no está probado.
—Tampoco está probada la existencia de tu planeta y bien que crees en él—le rebatí y él se rió, complacido.
—Tienes razón, Maya. Es absurdo creer sólo en lo que se puede probar.